Las estructuras «de gurú» que veo en redes: ¿cuáles funcionan y cuáles me meten en un lío?

LLC, Dubái, holdings y otras estructuras que ves en redes pueden ser perfectamente legales y útiles. El problema empieza cuando te venden la misma solución para todo el mundo.

EMPRENDIMIENTO

Abres el móvil y ahí están: el que te vende la LLC mágica, el que te promete Dubái sin pagar impuestos o el que ha descubierto la estructura que «los ricos no quieren que sepas». Y como algunos hablan con mucha seguridad y enseñan coche, es fácil acabar pensando que todos mienten o que todos dicen la verdad. Ni una cosa ni la otra. Muchas de las estructuras que ves en redes existen, son legales y pueden funcionar perfectamente. El problema empieza cuando te venden una herramienta válida como si sirviera igual para cualquiera.

Hay tres señales que deberían hacerte desconfiar. La primera es la solución universal: «Haz esto y pagarás menos». En fiscalidad no funciona así; importa dónde vives, desde dónde trabajas y diriges tus empresas, qué tipo de ingresos tienes y qué quieres hacer con el dinero. La segunda es que solo te expliquen lo que ahorras y nunca los requisitos, costes, obligaciones o riesgos. Una sociedad en Dubái, una LLC, una holding o un cambio de residencia pueden tener todo el sentido del mundo, pero cada uno exige cumplir sus propias reglas. Y la tercera es el secretismo: «Esto es completamente legal, pero Hacienda no sabe cómo funciona». Si una estructura necesita que la Administración no mire demasiado para funcionar, el problema probablemente no sea Hacienda.

La clave es entender que Hacienda no se queda necesariamente con el nombre que le has puesto a la estructura, sino con la realidad que hay detrás. Puedes tener una empresa constituida fuera y seguir siendo residente fiscal en España; una sociedad extranjera puede incluso tener su dirección efectiva aquí si realmente la gestionas desde España; y determinadas estructuras sin una lógica económica real pueden ser cuestionadas si solo sirven para crear artificialmente una ventaja fiscal. Por eso, la pregunta ante una estructura que has visto en redes no es «¿es legal?», sino «¿es legal y funciona en mi caso, haciendo exactamente lo que yo hago?».

Porque el problema rara vez es la LLC, Dubái, la holding o cualquier otra estructura por sí misma. El problema es copiar la estructura de alguien cuya vida, actividad y números no tienen nada que ver con los tuyos. Si después de ver veinte vídeos sigues sin saber cuál te conviene, probablemente no necesites el vídeo número veintiuno: necesitas que alguien mire tu caso y te diga qué encaja, qué no y por qué.

¿Has visto una estructura en redes y no sabes si realmente funciona para ti? En una consultoría de 45 minutos analizamos tu situación y las opciones que estás valorando, sin venderte ninguna estructura de antemano, y te dejo por escrito qué tiene sentido y qué descartaría.