Me voy de España ¿tengo que pagar un impuesto por irme? Exit tax: el impuesto que no viste venir
No afecta a todo el mundo: depende de los años de residencia, del valor y porcentaje de tus participaciones y, muy especialmente, del país al que traslades tu residencia.
FISCALIDAD INTERNACIONAL


Has hecho los deberes, vas a cambiar tu residencia fiscal, tienes claro el país de destino y crees que la salida está perfectamente organizada. Y entonces aparece un impuesto del que mucha gente no ha oído hablar hasta que su empresa empieza a valer de verdad: el exit tax. No es exactamente un impuesto por marcharte ni por trasladar tu empresa. Lo que hace es gravar, en determinados casos, la plusvalía que llevan acumulada tus acciones o participaciones cuando tú dejas de ser residente fiscal en España, aunque no las hayas vendido.
Pero no afecta a cualquiera que tenga una sociedad. Para que entre en juego, tienes que haber sido contribuyente por IRPF en España durante al menos diez de los quince ejercicios anteriores y, además, superar alguno de estos umbrales: que el valor conjunto de tus acciones o participaciones exceda de 4 millones de euros; o, si no llegas a esa cifra, que tengas más del 25 % de una entidad y que esa participación valga más de 1 millón de euros. Si cumples los requisitos, Hacienda calcula la diferencia entre el valor de mercado de esas participaciones y lo que te costaron, y la trata como una ganancia patrimonial de la base del ahorro aunque todavía sigas siendo propietario de la empresa.
Y aquí el destino importa mucho. Si te trasladas a otro país de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo con intercambio efectivo de información, puedes optar por un régimen especial que evita pagar inmediatamente: durante los diez ejercicios siguientes, la tributación queda condicionada, entre otros supuestos, a que vendas las participaciones o abandones ese ámbito territorial. Para otros destinos existen posibilidades de aplazamiento en determinados desplazamientos temporales y bajo ciertos requisitos, pero no funciona igual. Por eso una salida con una empresa valiosa en cartera no debería empezar buscando dónde se paga menos, sino calculando primero si existe una plusvalía latente, cuánto vale realmente tu participación y qué consecuencias tiene el país al que quieres mudarte. El exit tax no afecta a la mayoría de quienes se van de España, pero cuando afecta, puede cambiar por completo los números de la operación.
¿Te planteas salir de España y tienes participaciones en una empresa que ya tiene un valor importante? En una consultoría de 45 minutos revisamos si entras en los umbrales del exit tax, estimamos la exposición y analizamos cómo influye el país de destino.
Saúl Hidalgo
Consultoría fiscal estratégica para estructuras corporativas e internacionales.
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