Parecen estar de moda, pero ¿de verdad necesitas una holding?

Si no tienes beneficios que retener, riesgos que separar o planes que justifiquen otra sociedad, probablemente solo estés añadiendo costes.

ESTRUCTURAS Y SOCIEDADES

En cuanto empiezas a ganar dinero, la palabra aparece por todas partes: holding. Te la recomienda el cuñado, el podcast, el asesor del amigo, y de repente parece que si no tienes una estás haciendo el primo. La realidad es bastante menos emocionante: una holding es una herramienta muy útil cuando resuelve un problema concreto y una capa cara e innecesaria cuando no lo hace. Y no, no necesitas montar una simplemente porque tu empresa empiece a funcionar bien.

Una holding no es más que una sociedad que tiene participaciones en otra u otras sociedades. Su principal ventaja fiscal aparece cuando la empresa de abajo genera beneficios que quieres subir para reinvertirlos, comprar otras empresas o simplemente sacarlos del riesgo operativo: si la holding tiene al menos un 5 % de la participada y se cumplen los requisitos de permanencia, con carácter general el 95 % de los dividendos que recibe está exento en el impuesto sobre sociedades. Lo mismo puede ocurrir con la ganancia obtenida si algún día vende esa participación. Eso permite mover y reinvertir capital dentro de la estructura sin tener que llevártelo primero a tu bolsillo y pagar IRPF. Y además puedes separar parte del patrimonio y la liquidez del riesgo cotidiano de la empresa operativa, aunque esto no convierte ese patrimonio en intocable ni elimina responsabilidades, avales o garantías que hayas asumido.

¿Entonces cuándo empieza a tener sentido? Cuando tu empresa genera más dinero del que necesitas sacar para vivir, quieres reinvertir beneficios, abrir nuevas líneas de negocio, incorporar socios de forma ordenada, comprar otras empresas o preparar una futura venta. Si, por el contrario, tienes una actividad sencilla, retiras prácticamente todo lo que ganas y no tienes beneficios que reinvertir ni patrimonio que separar, probablemente la holding solo te aporte otra sociedad, otra contabilidad, otras cuentas anuales y más costes. Antes de montarla, la pregunta no es «¿me hago una holding?», sino «¿qué problema concreto me resuelve?». Si no encuentras una respuesta clara, seguramente todavía no la necesitas.

¿Te están recomendando una holding y no sabes si realmente te aporta algo? En una consultoría de 45 minutos analizamos tu estructura, tus beneficios y tus planes, y te digo si tiene sentido montarla ahora, más adelante o directamente no montarla.